Fashionary

ANNA DELLO RUSSO

La editora de la versión de Vogue Japón  es una de las habituales en la primera fila de los desfiles, el icono de estilo más excéntrico de la blogosfera. Anna Dello Russo (nacido en 1962 en Bari) es una periodista de moda italiana. Ella es el director creativo y redactor en grande para Vogue Japón.

Si la moda fuera mujer, sin duda se llamaría Anna. No solo por Mrs. Wintour, la influyente editora de Vogue USA que inspiró el personaje de El diablo viste de Prada (2007). Ni siquiera por Piaggi, periodista, asesora creativa y peso pesado de la edición italiana, musa del sombrerero Stephen Jones y «una poeta con ropa», en palabras de Bill Cunningham. Otra editora, de nombre también Anna, antigua compañera de Piaggi –trabajó durante 12 años junto a Franca Sozzani en Vogue Italia–, hoy consultora de la versión nipona de la revista, se ha convertido en una de las caras más reconocibles de la industria por obra y gracia de los blogs de street style y la veneración que le rinde desde 2010 el fotógrafo Tommy Ton (autor de jakandjil.com). Ella es Anna Dello Russo, la mujer espectáculo de la moda. Una imagen de estilo con marca registrada en la Red. La antítesis perfecta a un fondo de armario políticamente correcto y la alternativa más excesiva al omnipresente vestido negro.

¿Icono de estilo? – Soy más bien una fanática de la moda!!, asegura Dello Russo al equipo de S Moda, al que recibe en su aparamento de Milán, decorado hasta el extremo, repleto de antigüedades, pelucas, papel pintado y un gran banquete. Razón no le falta; salta a la vista que Anna no es una editora al uso.

Tiene su propio perfume, un frasco con forma de zapato que lanzó en exclusiva yoox.com; su propio blog  una especie de diario digital living la vida fashion, donde registra cada una de las prendas y accesorios que elige; ha desfilado en la Semana de la Moda de París  la vimos sobre la pasarela en 2010 en el primer desfile de Giles Deacon para Emanuel Ungaro; y, como Lagerfeld o Cavalli antes, ha diseñado su propia colección cápsula para H&M.

Podría parecer fácil perderse entre la multitud que lucha por ver y dejarse ver en el Jardín de las Tullerías de París durante la Semana de la Moda de la capital francesa, pero Anna jamás pasa inadvertida. Su guardarropa desconoce el significado de términos como práctico, versátil o utilitario. «De niña, mi madre me preguntaba: “¿No quieres unos jeans?”. Y yo le respondía: “No, mamá, prefiero un vestido de alta costura”», recuerda. Dello Russo ni siquiera hace distinciones entre el día y la noche. «Mi imagen es excesiva, inesperada y terapéutica siempre». Vestidos de Peter Dundas para Emilio Pucci, trajes de Dolce & Gabbana, diseños de Christophe Decarnin para Balmain o Riccardo Tisci para Givenchy, tocados de Alan Journo.

Una extensa colección privada que conserva en un apartamento, junto a su residencia milanesa, en el que ha instalado un sistema climático especial, que permite mantener las estancias a una temperatura constante. ¿Excentricidad o inversión? «Lo segundo», defiende con vehemencia. Siendo una de las mejores editoras en el mundo de la moda podemos decir que siempre será sin lugar a dudas un Fashion Icon.